Carol Ulloa establishes neuroscience scholarship for medical student rotation
The Akakpo-Ulloa Neuroscience Scholarship, established in part to honor Ulloa’s late father, Eduardo R. Ulloa, M.D., funds a month-long neuroscience rotation at the University of Kansas Medical Center.
The connection Carol Ulloa, M.D, has to the neurosciences is not only professional, but personal.
Ulloa, an epileptologist and clinical professor in the Department of Neurology, is herself a second-generation neurologist: Her father, Eduardo R. Ulloa, M.D., was a neurologist and psychiatrist. Born and raised in the Dominican Republic, Eduardo received his medical degree from the Universidad Autonoma de Santo Domingo and completed his medical training in Puerto Rico and New York before practicing as a psychiatrist for twenty years in Springfield, Missouri.
When her father passed away in April 2021, Ulloa sought to honor his legacy.
“I wanted to do something that would live on even after me,” Ulloa said.
This ultimately led to the Akakpo-Ulloa Family Neuroscience Scholarship, an opportunity for medical students that funds a month-long neuroscience rotation at the University of Kansas Medical Center. The scholarship is both a tribute to the past and present (Akakpo-Ulloa is the full surname of Ulloa, her husband and two sons), and a vehicle to educate future generations of physicians through a multidisciplinary experience.
The multidisciplinary aspect of the experience was key to Ulloa: Not only was Eduardo a neurologist and psychiatrist, but Ulloa’s own epilepsy subspecialty touches multiple neuroscience disciplines.
“On a daily basis, I’m working with the neurosurgery team, and often also with neuroradiology or psychiatry,” Ulloa said. “It's something that I’d like for people to understand further and recognize that you can be a neurologist but also be closely affiliated with other fields of neuroscience, too.”
This is a feature of the experience that Thien Huynh, the inaugural recipient of the scholarship, grasped first-hand while completing her rotation in 2024.
“I really appreciated the opportunity to engage with various subspecialties and gain a deeper understanding of how each contributes to comprehensive neurological care,” Huynh said.
For Huynh, currently a fourth-year medical student at Burrell College of Osteopathic Medicine, receiving the scholarship also served as an opportunity to return to KU Medical Center after previously working at the institution as an EEG technologist. That work initially piqued her interest in pursuing neurology and specifically epilepsy; the scholarship only reinforced her commitment.
“This experience gave me valuable exposure to the breadth of neurological care and strengthened my appreciation for the teamwork and precision required in this field — all while allowing me to return to a place that played a key role in my professional development,” Huynh said.
Bringing students to the Midwest for a neuroscience-based learning experience was, for Ulloa, another crucial factor in establishing the scholarship.
“We need more people in neuroscience, especially in the Midwest,” Ulloa said. “We’re not just exposing students to neurology, but to the potential of practicing neurology in this incredible region.”
Ulloa’s efforts have been met with widespread support from colleagues, particularly those in the neurology department. With the backing of Department Chair Gary Gronseth, M.D., the neurology department matched Ulloa’s contributions to the fund.
“Dr. Gronseth understood the purpose of this scholarship,” Ulloa said. “I felt very supported that he saw value in it.”
As the scholarship continues to fund training for students every year, Ulloa hopes the experience creates a passion for the neurosciences that she herself feels to this day.
“Often in my job, I feel it to my core that this is exactly what I’m meant to be doing,” Ulloa said. “It's such a rewarding feeling, and this scholarship is like an extension of that.”
The scholarship’s extension of her family’ s legacy is another facet that Ulloa holds dear.
“To know that it's something that can continue on to my children's children and have a connection that is probably bigger than I really recognize right now,” Ulloa said, “it's pretty amazing to think of it that way.”
Carol Ulloa crea la beca de neurociencia para rotación de estudiantes de medicina
La Beca de Neurociencia Akakpo-Ulloa, que se estableció en parte para honrar al difunto padre de Ulloa, Eduardo R. Ulloa, M.D., financia una rotación de neurociencia de un mes de duración en el University of Kansas Medical Center.
La conexión que tiene Carol Ulloa, M.D, con las neurociencias no es solo profesional, sino personal.
Ulloa, epileptóloga y profesora clínica del Departamento de Neurología (Department of Neurology), es a su vez una neuróloga de segunda generación: Su padre, Eduardo R. Ulloa, M.D., era neurólogo y psiquiatra. Eduardo quien nació y creció en la República Dominicana, recibió su título de médico en la Universidad Autónoma de Santo Domingo y completó su formación médica en Puerto Rico y Nueva York antes de ejercer como psiquiatra durante veinte años en Springfield, Missouri.
Cuando su padre falleció en abril de 2021, Ulloa buscó honrar su legado.
“Quería hacer algo que perdurara incluso después de mí”, dijo Ulloa.
Eso finalmente dio lugar a la Beca de Neurociencia de la familia Akakpo-Ulloa, una oportunidad para estudiantes de medicina que financia una rotación de neurociencia de un mes en University of Kansas Medical Center. La beca es a la vez un homenaje al pasado y al presente (Akakpo-Ulloa es el apellido completo de Ulloa, su marido y sus dos hijos) y un vehículo para educar a futuras generaciones de médicos por medio de una experiencia multidisciplinaria.
El aspecto multidisciplinario de la experiencia fue clave para Ulloa: Eduardo no solo era neurólogo y psiquiatra, sino que la subespecialidad de Ulloa en epilepsia abarca múltiples disciplinas de las neurociencias.
“Diariamente trabajo con el equipo de neurocirugía y, a menudo, también con neurorradiología o psiquiatría”, dijo Ulloa. “Es algo que me gustaría que la gente comprendiera mejor y reconociera que uno puede ser neurólogo, pero también estar estrechamente afiliado a otros campos de la neurociencia”.
Esto es parte de la experiencia que Thien Huynh, la primera persona en recibir la beca, comprendió de primera mano mientras completaba su rotación en 2024.
“Realmente valoré la oportunidad de participar en varias subespecialidades y de obtener una comprensión más profunda de cómo cada una contribuye a la atención neurológica integral”, dijo Huynh.
Para Huynh, quien actualmente es estudiante de cuarto año de medicina en el Burrell College of Osteopathic Medicine, recibir la beca también le dio la oportunidad de regresar al KU Medical Center después de haber trabajado anteriormente en la institución como técnica en EEG. Ese trabajo despertó inicialmente su interés en seguir la neurología y específicamente la epilepsia; la beca solo reforzó su compromiso.
“Esta experiencia me dio una valiosa exposición a la amplitud de la atención neurológica y fortaleció mi apreciación por el trabajo en equipo y la precisión que se necesita en este campo, a la vez que me permitió regresar a un lugar que jugó un papel clave en mi desarrollo profesional”, dijo Huynh.
Llevar a los estudiantes al Medio Oeste para una experiencia de aprendizaje basada en la neurociencia fue, para Ulloa, otro factor crucial en el establecimiento de la beca.
“Necesitamos más gente en neurociencia, especialmente en el Medio Oeste”, dijo Ulloa. “No solo estamos exponiendo a los estudiantes a la neurología, sino también al potencial de practicar la neurología en esta increíble región”.
Los esfuerzos de Ulloa han contado con un amplio apoyo de sus colegas, particularmente de aquellos del Departamento de Neurología. Con el respaldo del presidente del departamento, Gary Gronseth, M.D., el Departamento de Neurología igualó las aportaciones de Ulloa al fondo.
“El Dr. Gronseth entendió el propósito de esta beca”, dijo Ulloa. “Me sentí muy respaldada al ver que él reconoció su valor”.
A medida que la beca sigue financiando la capacitación de estudiantes cada año, Ulloa espera que la experiencia despierte una pasión por las neurociencias que ella misma siente hasta el día de hoy.
“A menudo, en mi trabajo, siento en lo más profundo de mi ser que esto es exactamente lo que se supone que debo hacer”, dijo Ulloa. “Es una sensación muy gratificante, y esta beca es como una extensión de eso”.
La extensión de la beca como parte del legado de su familia es otro aspecto que Ulloa aprecia profundamente.
“Saber que es algo que puede continuar hasta los hijos de mis hijos y tener una conexión que probablemente sea más grande de lo que realmente reconozco ahora,” dijo Ulloa, “es bastante asombroso pensarlo de esa manera”.
Visite la página web Akakpo-Ulloa Neuroscience Scholarship (Beca de Neurociencia Akakpo-Ulloa) para obtener más información sobre la experiencia y cómo enviar una solicitud.
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